Tenés un montón de opciones según la edad y el espacio: camas nido, individuales, en L, superpuestas, Montessori, divanes, camas puente y camas temáticas. Cada tipo está pensado para una etapa y un tamaño de habitación distinto, así que vas a encontrar la cama infantil ideal tanto para un cuarto chico como para una habitación compartida.
Lo primero es mirar el espacio disponible y cuántos chicos van a usar el cuarto: para habitaciones compartidas conviene una cama superpuesta o en L, y para cuartos chicos una cama nido o una cama puente que aprovecha la altura. También influye la edad: las camas bajas tipo Montessori son ideales para los más chiquitos que recién dejan la cuna.
En general la transición se hace entre los 2 y 3 años. Para esa etapa las camas bajas y las camas Montessori son las más recomendadas, porque permiten que suba y baje con autonomía y de forma segura.
Si buscás optimizar metros, las camas nido, las camas puente y las camas en L son las que mejor rinden: las camas nido suman una segunda cama oculta, las puente aprovechan la altura dejando espacio libre debajo y las camas en L combinan dos camas en una esquina. Son la opción más elegida para dormitorios infantiles chicos o para cuartos que comparten dos hermanos.
