Tenemos principalmente cunas evolutivas y funcionales, que se transforman para acompañar varias etapas del bebé, y opciones de colecho para tener al bebé al lado de tu cama los primeros meses. También contamos con muebles complementarios para la habitación del bebé —como cambiadores y sillones mecedores— para acompañar la cuna.
Sí. Todas nuestras cunas cumplen con las normas de seguridad: respetan la distancia recomendada entre barrotes, usan materiales no tóxicos y tienen bordes redondeados y biselados para evitar cortes en caso de golpes. La idea es darle un descanso seguro a toda la familia.
Tené en cuenta tres cosas: el espacio de la habitación, cuánto tiempo querés que te dure la cuna, y cómo va a dormir el bebé los primeros meses, es decir, si pensás hacer colecho o que duerma en su propio cuarto desde el principio.
Las dos buscan acompañar el crecimiento del bebé y aprovechar al máximo la inversión. La evolutiva se transforma en varias configuraciones a lo largo de los años, con muchas transformaciones concentradas hasta los 5 años aproximadamente. La funcional, en cambio, pasa de cuna a cama —solo dos transformaciones—, pero se puede usar a largo plazo, hasta la adolescencia.
